Enfermedad Respiratoria Bovina

La enfermedad respiratoria bovina (BRD) ha aumentado drásticamente desde los años 70 – 80 y ahora es endémica en granjas intensivas, especialmente en crías de razas de carne.

La razón se debe principalmente al volumen pulmonar relativamente pequeño del bovino, que bajo estrés (transporte, destete temprano, manipulación, variaciones ambientales) y en un ambiente densamente poblado y con patógenos en el aire como es la ganadería intensiva, es atacado fácilmente debido a la disminución de la inmunidad celular.

¿Cómo podemos limitar el daño y cuáles son los factores que favorecen esta enfermedad?

Temperatura e Umidità

Una temperatura ambiente alta asociada con baja humedad aumenta la viscosidad de la mucosidad de los pulmones, disminuyendo la actividad mucociliar en el árbol respiratorio.

El enfriamiento brusco conduce no solo a una disminución de la capacidad celular de eliminar materiales extraños (fagocitosis), sino también a la vasoconstricción y a alteraciones del agente surfactante pulmonar (un complejo de lípidos y proteínas esenciales para la respiración ya que evita el colapso de los alvéolos más pequeños y la expansión excesiva de los más grandes).

Factores químicos:

Altos valores de dióxido de carbono (CO2), amoníaco (NH3) y sulfuro de hidrógeno (H2S) reducen la actividad mucociliar, la primera barrera que protege al ganado de los patógenos. En particular, el amoníaco tiene una acción tóxica contra las membranas mucosas del cuerpo, lo que conduce a la caída de los cilios vibrátiles y la ruptura de los alvéolos, lo que hace que el bovino sea vulnerable a las bacterias y virus presentes en el establo.

El “smell test” (es decir cuando percibimos olor a amoníaco) llega demasiado tarde: a una concentración de 10 ppm surgen los primeros problemas y a 20 ppm la actividad pulmonar del ganado se ve comprometida.

¡Controla tu establo!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: