Caballos y peligros invernales

Si sólo 1-2% de los caballos que viven en estado silvestre sufren enfermedades respiratorias, este porcentaje aumenta al 60% para los caballos de establo. La relación causa-efecto entre la presencia de patógenos o agentes tóxicos en el ambiente interior de los establos y la aparición de patologías en animales es por lo tanto inmediata. Esto ocurre especialmente en invierno, cuando la temperatura baja y el caballo pasa todo o casi todo el día en el interior.

El polvo y el amoníaco, gas irritante de las membranas mucosas y tóxico de alta concentración, se encuentran entre los principales responsables del deterioro de la salud de estos orgullosos animales durante el invierno.

Sin embargo, si es posible controlar el nivel de polvo seleccionando cuidadosamente el forraje y almacenándolo en lugares alejados del establo, la solución para reducir el amoniaco gaseoso en el establo es menos inmediata.

El amoníaco se produce de forma continua de los excrementos animales y permanece en el aire de los establos hasta que se retire la cama impregnada. La limpieza requiere mucho tiempo y dinero, por lo que hay que optimizarla al máximo.

¡Póngase en contacto con nosotros para mantener los niveles de amoníaco en el establo bajo control en todo momento y no se preocupe más por la salud de su caballo!

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