Cinco Libertades

Reconocidas “oficialmente” por el Consejo para el Bienestar de los Animales de Granja (FAWC) en 1979, las Cinco Libertades de los Animales de Granja datan de 1965:

  1. El animal no sufre sed, hambre ni malnutrición, porque tiene acceso a agua de bebida y se le suministra una dieta adecuada a sus necesidades.
  2. El animal no sufre estrés físico ni térmico, porque se le proporciona un ambiente adecuado, incluyendo refugio frente a las inclemencias climáticas y un área de descanso cómoda.
  3. El animal no sufre dolor, lesiones ni enfermedades, gracias a una prevención adecuada y/o a un diagnóstico y tratamiento rápidos.
  4. El animal es capaz de mostrar la mayoría de sus patrones normales de conducta, porque se le proporciona el espacio necesario y las instalaciones adecuadas, y se aloja en compañía de otros individuos de su especie.
  5. El animal no experimenta miedo ni “distrés”, porque se garantizan las condiciones necesarias para evitar el sufrimiento mental.

Hoy son más relevantes que nunca.

Las Cinco Libertades fundamentales destacan un concepto más amplio de bienestar animal: uno que incluye el bienestar psicológico de los animales además de su bienestar físico, confirmando así la creciente sensibilidad de la sociedad al problema.

Es cierto que hoy en día los consumidores están interesados en el bienestar de los animales porque cada vez están más atentos a lo que comen. Sin embargo, es muy importante recordar que los animales que crecen en un ambiente controlado están menos sujetos a enfermedades, crecen más rápido y dan un producto final de mayor calidad. Todas estas son grandes ventajas para los ganaderos que desean optimizar su producción.

Controle su establo

A %d blogueros les gusta esto: